Aniversario
Yo implanté en Francia y en Europa nuevas ideas que ya no podrían retrotraerse…
Lo que se hace conmigo será eternamente una vergüenza para la nación británica.
Hoy hace 189 años que El Emperador moría en Santa Elena.
Yo implanté en Francia y en Europa nuevas ideas que ya no podrían retrotraerse…
Lo que se hace conmigo será eternamente una vergüenza para la nación británica.
Hoy hace 189 años que El Emperador moría en Santa Elena.
Vamos a convenceros con palabras, rescatándolas del vertedero.
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Las palabras tienen una vida curiosa, viajan de comunidad en comunidad y por el tiempo. El otro día me decía una nacionalista gallega que “el sentido peyorativo de gallego es ser español”. Así es en algunos lugares de ultramar y algunos rincones del diccionario.
Paseando por el Maria Moliner me encontré con esto. Qué vueltas dan las connotaciones y los sentidos coloquiales. Resulta que en español informal ser bolonio es ser tonto o ignorante. Esperemos que para los nuevos graduados en la universidad no se rescate del olvido esta acepción…
Los dos últimos domingos Javier Marías se ha pronunciado sobre el tema de la descarga de contenido multimedia con derechos de autor (lo que ellos llaman piratería igualándolo a lo que hacían los Hermanos de la Costa). Tras reconocer que en su juventud hurtó libros, Marías comienza su ataque contra las redes de compartición de archivos. aunque utiliza las argumentaciones al uso, hay que reconocer que las escribe mejor y las ejemplifica agudamente, la profesión se le nota.
Pero también se le nota un desconocimiento de la red. No voy a entrar en el gran debate que no existe, mejor es una buena moral que una buena legislación. Lo que quería comentar es la visión apocalíptica con la que finalizó su artículo doble:
Esto es lo que seguramente va a pasar con la cultura y el arte. Dejarán de hacerse. Llegará un día en que ya no habrá más canciones ni películas ni series de televisión ni novelas nuevas, porque a ninguno nos compensará dedicar el larguísimo tiempo y el enorme esfuerzo que supone crearlas para recibir muy poco a cambio. Los internautas no van a variar ya sus costumbres, bien está; pero conviene que sepan que son como los cazadores insaciables que extinguen una especie…
Caray! Aquí el artista se nos pone un poco presuntuoso… ¿No había arte antes de que hubiese derechos de autor, querido académico? Es más, hasta hay un mercado del arte totalmente ajeno a esas cuestiones (arte incluido). Tranquilo, don Javier, hay mucha gente que seguirá intentando crear objetos artísticos, canciones, películas, novelas fotos… Aquí tiene a Vanvos, que nos regala su arte. Por poner un ejemplo que me es cercano.
Por cierto, se olvidó de mencionar, quizá por falta de espacio, que cada vez que yo hago un intento de hacer algo bonito con mi cámara y mi PC, he tenido que pagar un canón a los autores… Echando por tierra la presunción de inocencia.
Tranquilo don Javier, el arte está sobrevivirá a todo esto. Desde Altamira a ese señor de las cruces y las texturas. Desde el código de Hamurabi a su última novela.
Pero, hay un miedo por parte de las personas, y especialmente de las personas ilustres y destacadas, hay un miedo a descubrir que ellos ahí son unos monigotes, que ni saben lo que pasa con la Crisis, ni saben de las causas por las que ha empezado ni de los medios por los que se puede cortar, pero que tienen que hacer como que sí. Cuanto más es el peligro de descubrir la condición de monigotes de los hombres, tanto más los hombres tienen que apresurarse a sostener lo contrario y a lucirse mucho y a sacar muchos nombres y muchas opiniones en el mismo sentido.
… Pero tú y yo, no nos dejemos entretener por el miedo a perderse de los que creen que tienen algo que perder.
Agustín García Calvo. Revista Archipiélago 83-84.
La ley del alcohol acabará con la presencia de menores en el botellón.
Aunque no en cuentro el titular en la versión digital, aparecía ayer en la versión en papel de La Voz de Galicia.
Si una ley consiguiera tales efectos, no habría niños fumando porros… Cómo era aquello que decía el maestro Groucho de que la ley seca le había convertido en bebedor… Estos periodistas…
La bacteria, en efecto, lleva una vida apacible. Crece tomando del entorno nutrientes simples y poco variados; luego se reproduce, de forma bastante anodina, mediante divisiones sucesivas. No conocerá nunca los placeres y los tormentos de la sexualidad. Mientras las condiciones sigan siendo favorables, seguirá reproduciéndose (El rostro de Yahvé la mira favorablemente, y numerosas serán sus generaciones); luego muere. Ninguna ambición irreflexiva empaña su limitado y perfecto recorrido; la bacteria no es un personaje de Balzac. Sí, puede ocurrir que pase su tranquila existencia en un organismo huésped (el de un teckel, por ejemplo), y que el organismo en cuestión sufra por ello e incluso acabe siendo destruido; pero la bacteria no se entera de nada, y la enfermedad de la que es agente activo se desarrolla sin mermar su serenidad. En sí misma, la bacteria es irreprochable; también carece del más mínimo interés.
Michel Houellebecq. La piel del oso, en El mundo como supermecado.
El tiempo no existían antes del cosmos, sino que surgió con él y a través de él.
Filón de Alejandría. siglo I !!
El turismo se hace para pasarla bien. Los viajes de verdad para pasarla mal.
Paul Theroux, en una conversación con Santiago Roncagliolo, publicada en El País