El otro día probé un rato el iPad. La verdad es quelas sensaciones son buenas. Lo primero que probé fue el iBook y, aunque fue poco tiempo, la sensación que queda es que podría leer un libro sin problemas. El peso es quizá el mayor problema y el ángulo con el que hay que mirar la pantalla. Del resto, muy Mac, super fácil, intuitivo y muy bonito.
El hombre mata para alimentarse y luego llama a la cultura en su auxilio para que le brinde coartadas éticas y estéticas. El hombre primitivo comía carne cruda, plantas crudas. Mataba y comía. Era sincero. Luego se inventó el roux y la bechamel. Ahí entra la cultura. Enmascarar cadáveres para comerlos con la ética y la estética a salvo.
La semana pasada fue la II Semana de Poesía Salvaxe de Ferrol, como colofón a todas las actuaciones que se celebraron en calles, mercados y bares se celebró un concierto en el teatro Jofre. Germán Copinni se unió al Comando Delta para ofrecernos versiones de los temas de Golpes Bajos.
Tuve la suerte de estar allí dentro mientras ensayaban, casualidades que le hacen a uno afortunado. Un lujo. A veces me quedaba mirando como hablaban entre ellos, igual que si viera hablar a físicos, sin entender nada, pero apreciando el dominio que tienen de la materia. Doce músicos puestos de acuerdo, eso es armonía.
Si las cosas salen bien y este concierto vuelve a repetirse en algún otro lugar, aprovechen la ocasión. Las buenas canciones nunca pasan de moda.
La mayoría de los días ver unos informativos de la TV es deprimente. La situación local, estatal y mundial es, a la vista de estos espacios, apocalíptica. No pretendo decir que mientan, todos esos asesinatos y accidentes suceden, como han venido sucediendo desde hace siglos. Ahora somos más, ergo más atrocidades diarias nos saldrán al paso.
Pero el alma de unos informativos no es contar la verdad, así que me pregunto por qué siempre dedican tantos minutos a contar muertes y más muertes… ¿Quién gana si nos queda esa sensación de vivir en un mundo rodeado de compañeros de especie dispuestos a amargarnos la existencia?
Si tuviera pasta haría un canal de TV en el que sólo salieran noticias cotidianas alegres, reseñas de cualquier suceso gracioso, simpático o de cualquier otra índole que demuestren que a pesar de ser un bicho capaz de desarrollar el potencial nuclear para matar a nuestros semejantes antes que investigar en energías limpias, podemos justificar nuestra presencia temporal en el planeta más allá del arte.
Y empiezo por esta: El otro día en el supermercado la tarjeta no quiso funcionar, no llegaba a los 2€, pero no tenía nada de dinero en metálico. El tío que estaba detrás de mí en la cola – que me había dejado pasar – me pagó la compra con una sonrisa y un “otro día me puede pasar a mí”. Esa es una buena base para construir toda una moral.
Parte de la actuación de Camilo Franco y Magín Blanco dentro de la I Semana de Poesía Salvaje de Ferrol. Camilo Franco demuestra que los libros arden bien, cuando son buenos…