Retrato de una ciudad y sus pasiones.
La interpretación del asesinato es una novela policiaca, aunque la trama detectivesca no es lo mejor que tiene. El autor se lía un poco y los trucos clásicos no aportan la intriga y la magia que se le supondría.
Pero caben muchas más cosas en las quinientas y pico páginas de libro. Una recreación de los primeros días de Freud en los Estados Unidos, con los roces con su discípulo avanzado, Jung; un repaso de las teorías del psicoanálisis; un poco de morbo sexual; una excelente descripción de la construcción de NY; y Shakespeare, o más bien su Hamlet y las diversas teorías sobre la interpretación del famoso ser o no ser.
Figuras y recursos propios del género: polis corruptos, detectives jóvenes e ilusionados, poder, pasadizos, falsas apariencias. Putas de calle y de salón, señoras de alto copete y bajas pasiones. Una Nueva York sucia, pero reluciente. Un buen trabajo de documentación y una buena narración.
A mí se me quedó eso, un poco de psicología aplicada, lugares y costumbres y un buen retrato de una ciudad. Una ciudad en la que pululaba un joven Groucho, aunque eso no sale en esta novela, sino en el magnífico Groucho y Yo.
