Inicio > General, Internet > Calidad satisfactoria

Calidad satisfactoria

Thursday, 29 de May de 2008 Un Mamifero Dejar un comentario Ir a comentarios

Primero nos vendieron el cedé como la panacea de la calidad acústica. Valían más que las cintas y los elepés ya habían perdido presencia en el mercado. También decían que duraban mucho sin perder calidad y que cabían más canciones. Pero seguimos grabando cintas. Con ese ruido, casi desmagnetizadas de tantos bobinados, las grabaciones de la radio seguían siendo nuestra música.

Un radiocasete enfrentado a otro no podían dar más resultado que aquellos susurros donde aquellas voces en inglés desgranaban letras y letras que nosotros imaginábamos, porque antes de internet encontrar una letra era difícil, pero sacarla de oído de una de aquellas reproducciones era una odisea.

Algún colega tenía en casa una cadena con doble pletina y giradiscos. El crus-crus de la aguja del disco, pasado a casete, reproducido en un walkman de mil pesetas con los auriculares funcionando aleatoriamente; esa era nuestra música. Así me enganchó Rosendo, así me enamoré de Flojos de pantalón, la calidad del sonido no es lo importante.

Viene esto a cuento de una nueva patraña que nos quieren colar. Resulta que los archivos mp3 que circulan por la red son de inferior calidad a los cedés originales de 25 euros. ¡¡¡Vaya!!! Entre eso y la mala calidad de nuestros equipos de reproducción, resulta que no apreciamos todo el esfuerzo que los músicos hacen en el estudio de grabación.

Aparecía hace poco una entrevista en La Voz de Galicia en la que el señor Caldeiro, director de una compañía discográfica, decía que cada vez escuchamos la música peor. Que no aprovechamos los medios que tenemos a nuestro alcance, que los altavoces son pírricos… Y yo creo que se equivoca. En varias cosas.

No sé ustedes, pero yo nunca había visto a tanta gente inviertiendo un capital en sus aparatos hogareños. En los tiempos del casete, tener un equipo Hi-Fi era cuestión de unos pocos melómanos, que tenían un plato Technics con un amplificador de copón y unos bafles enromes. Todo eso valía una pasta. Ahora se escucha más música, en eso estoy de acuerdo con el entrevistado y es cierto que los reproductores de mp3 y los miniauriculares no dan una calidad excelente, pero no es raro encontrar en casa de un amigo un equipo decente en el que la música se escucha bien.

En las diversas teorías de toma de decisiones se suele tratar el tema de la búsqueda del resultado óptimo, pero también se nombra una idea muy interesante: la solución satisfactoria. Llevado al campo que nos ocupa vendría a decir, que sí, que hoy en día se puede escuchar música con una calidad increible, tanto en la grabación como en la reproducción la calidad ha llegado muy alto, pero no dejemos de lado una cuestión muy importante, la música es algo que emociona, y las emociones pueden venir de cualquier estímulo. Aquella cinta que en 1990 me grabó un colega, aquel directo de Rosendo en vinilo pasado a una TDK de 90, esa cinta sigue sonando en el radiocasete del coche, y cuando suena esa guitarra y surge la escena en un salón, yo flipo.

Así que no me vendan más motos, que alguna ya les compré.

Cuando uno escucha criticar cosas de este estilo se pregunta si toda esta gente verá las películas en el cine en V.O., se harán fabricar los zapatos a mano o aprecian la diferencia que hay entre una cuchara bien diseñada y una que no lo está.

La calidad… A Louis Armstrong, a Billie Holiday y muchos más los explotaron. Esas grabaciones suenan con ese ruidito de fondo tan jazzy. Y emocionan.

Y eso es lo que cuenta.

Categories: General, Internet Tags: ,
  1. Sin comentarios aún.
  1. Sin trackbacks aún.